Cartas a los Miembros

IGLESIA DE DIOS
una Asociación Mundial
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Orlando, FL 32878-1885

Diciembre 01, 2011

Queridos hermanos:

En pocos días estaremos tomando algunas de las decisiones más importantes en nuestra corta historia. Esperamos con gran expectativa la reunión anual de la Junta Ministerial de Directores. Esta reunión de carácter obligatorio está establecida en nuestros documentos con el propósito de aprobar el plan estratégico, el plan de operaciones y el presupuesto para el próximo año fiscal. Ya tenemos todos los documentos preparados y listos para presentar a la Junta en las reuniones programadas para Diciembre 5-9, 2011, en Orlando, Florida. Por anticipado, le enviamos a la Junta algunos avances de los temas más importantes, un poco antes del Día de Acción de Gracias.

Quisiera darles algunos elementos para que sepan lo que va a pasar en Orlando la próxima semana. Además del plan estratégico, el plan de operaciones y el presupuesto, tenemos un plan para los medios de comunicación excelente, que le vamos a presentar a la Junta. Para que todos puedan participar de la discusión, estoy planeando tener dos reuniones vía Internet. La primera será para los empleados y se llevará a cabo el jueves 15 de diciembre y la segunda será para los ministros, el domingo 18 de diciembre. Por el número de participantes hemos decidido tener dos grupos. Somos una organización pequeña, y es muy importante que todos estemos unidos en nuestros planes para que podamos avanzar. Al tener estas reuniones vía Internet, tanto los empleados como los ministros podrán escuchar la misma presentación que vamos a hacer ante la Junta y podrán hacer las preguntas que consideren pertinentes.

Quiero estar seguro de que todos ustedes estén bien informados también. Quiero empezar dando un esbozo de nuestro plan estratégico. Quiero enfatizar que en este momento estas son simples “propuestas” que deben ser aprobadas por la Junta. Deseo que todos tengan una perspectiva de nuestro enfoque, sabiendo que durante las reuniones tendremos varias horas de discusión lo que posiblemente hará que haya algunos ajustes en algunos temas. Según nuestra estructura, el presidente y su administración son responsables de la elaboración de estos documentos y la Junta es responsable de discutir y aprobar finalmente aquello en lo cual estemos de acuerdo todos al final de la jornada. Creo que hay una camaradería genuina en este grupo de personas y espero que avancemos unidos después de que terminemos nuestra semana de reuniones la próxima semana en Orlando.

El plan estratégico es el plan general que nos permite llevar a cabo y cumplir la declaración acerca de nuestra misión. Quisiera recordarles la misión de la Iglesia de Dios, una Asociación Mundial, tal como la encontramos en el Artículo 1 de nuestra Constitución:

“La misión de la Iglesia de Dios, una Asociación Mundial, es llevar el evangelio del Reino de Dios a todo el mundo, hacer discípulos de aquellos que Dios ha llamado y enseñar a éstos discípulos que guarden todo lo que Jesucristo ha enseñado (Mateo 24:24; Mateo 28: 19-20)”.

Como pueden ver, nuestra misión es: (1) llevar (predicar, publicar) el evangelio a todo el mundo, (2) hacer discípulos de todos aquellos llamados por Dios y (3) enseñar todo lo que Cristo ha ordenado. Las palabras que conllevan acción aquí son: “llevar”, “hacer” y “enseñar”. Creemos firmemente que Dios nos ha ordenado hacer estas cosas con toda la fuerza que tengamos.

Al desarrollar este plan estratégico, necesitamos plantearnos tres preguntas fundamentales: ¿Por qué debemos cumplir esta misión? ¿Cómo vamos a cumplir esta misión? Y ¿Cuál será el resultado? Responder el por qué, el cómo y el cuál, es algo muy importante en este punto de nuestra historia. Creemos que todo lo que hagamos debe estar basado en las Escrituras y específicamente en lo siguiente (aunque no está limitado a esto):

Con estos principios en mente, podemos desarrollar acciones específicas para cumplir esta misión. Tenemos un plan para las comunicaciones que será presentado a la junta por nuestro gerente de operaciones, Clyde Kilough y luego a los empleados y a los ministros. Estamos muy animados con este plan, que enfoca nuestra atención en la red mundial pero no va a dejar de lado otros métodos para predicar el evangelio. Estamos planeando incrementar de una manera significativa nuestras presentaciones en video, optimizar nuestra posición en la red aumentando nuestra exposición y mejorando nuestro contenido. Además, por medio de Internet, los miembros tendrán nuevas oportunidades de involucrarse para completar nuestra misión.

Tenemos que admitir que hacer el presupuesto ha sido todo un reto. No por nuestros ingresos, que han sido excelentes en el primer año, sino debido a las solicitudes—tanto de necesidades como de deseos. Parece que todos hubiéramos estado listos en la línea de partida en éstos últimos 12 meses y ¡ahora la carrera va a comenzar! Con la carrera han llegado toda clase de pedidos, que serán muy difíciles de satisfacer completamente. Tenemos un presupuesto balanceado para el 2012 que tiene en cuenta la predicación del evangelio, la existencia de las congregaciones internacionales, el cuidado de las congregaciones de Estados Unidos y una provisión para aquellos que están sirviendo en la obra. Lograr todo esto de acuerdo con las proyecciones que tenemos de nuestros ingresos fue todo un desafío, pero creo que hemos hecho lo mejor que hemos podido para suplir nuestras necesidades y todavía mantener una modesta reserva en efectivo.

La próxima semana también vamos a decidir cuál será el lugar de nuestra oficina. En el comité encargado de investigar, comenzamos con seis ciudades posibles. Un consultor (que también es miembro de la Iglesia) preparó un informe de 45 páginas con el fin de darnos una guía para poder tomar una decisión. En todo este proceso estuvimos de acuerdo en que todos queríamos información concreta para respaldar cualquier decisión que se tomara.

Quisiera recordarles a todos que estamos decidiendo acerca de una ciudad en la que podamos alquilar un lugar para la oficina. No vamos a construir nada, y lo que alquilemos será algo modesto. Tendremos espacio para entre 8-12 personas que van a funcionar como un equipo para servir a la Iglesia en todo el mundo. Además de las oficinas, planeamos tener espacio para un salón de clases, un salón para comunicaciones y un salón de conferencias. Estamos trabajando en un ambicioso programa educativo y desarrollando los medios de comunicación, lo que va a requerir de un salón de clases y un salón de comunicaciones. Si bien el lugar de la oficina va a afectar directamente a aquellos que trabajen en la oficina y sus familias, el 99% de la Iglesia no se verá afectada por el lugar que escojamos. Esta es la tercera vez en 16 años que hemos hecho este estudio. ¡Esperamos que sea la última vez en mucho tiempo!

Al prepararme para las reuniones de la próxima semana, he estado pensando en un estudio Bíblico que di recientemente acerca del libro de Hageo. En la época del profeta Hageo, los judíos se desanimaron al ver los cimientos del segundo templo, ya que no tenían nada que ver con el primero que había construido Salomón. Hageo los animó a que no compararan este segundo templo con el primero y les aseguró que aunque el segundo templo no tuviera el oro y la plata que había en el templo de Salomón, “la gloria postrera de esta casa será mayor que la primera, ha dicho el Eterno de los ejércitos” (Hageo 2:9). Sabemos que Jesucristo, el Mesías, visitó este último templo, lo que en verdad le dio mayor gloria. Pero también hay una aplicación moderna para estas mismas lecciones.

Si tomamos la historia de Hageo y la aplicamos a la labor de la Iglesia en la actualidad, aprendemos que si Dios está con nosotros, muchas cosas grandes son posibles. Hageo escribió para animar a los judíos de su época a que se esforzaran para trabajar con esmero. Por el momento profético en que nos encontramos, es una buena exhortación para nosotros. “Pues ahora Zorobabel, esfuérzate, dice el Eterno: esfuérzate también, Josué hijo de Josadac, sumo sacerdote, y cobrad ánimo, pueblo todo de la tierra, dice el Eterno, y trabajad; porque yo estoy con vosotros, dice el Eterno de los ejércitos” (v. 4).

Cuando era estudiante de primer año en la Institución Ambassador, compré mi primera Biblia. En la primera página, escribí un cita de una de mis clases bíblicas (no estoy muy seguro quien es el autor, pero creo que era Herbert Armstrong): “El resultado final de nuestra parte en la obra de Dios depende de Dios y del poder de Su Espíritu trabajando en y por medio de usted, ¡pero trabaje como si sólo dependiera de usted!”. Creo que esta cita define muy bien lo que Dios espera de cada uno de nosotros en los días por venir.

Gracias por su respaldo. Estamos ahora muy cerca de algunos sucesos muy importantes que van a señalar el verdadero comienzo de la Iglesia de Dios, una Asociación Mundial. Hemos estado trabajando casi durante un año para poder llegar a este punto. Por favor oren para que Dios bendiga nuestras deliberaciones y las decisiones que vamos a tomar en nuestras reuniones la próxima semana. Diariamente oro por todos ustedes. ¡Oren por nosotros también!

Sinceramente, su hermano en Cristo,

Jim Franks

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