Cartas a los Miembros

Diciembre 06, 2012

Queridos hermanos:

Con frecuencia se menciona la unidad, pero es muy escaso verla en algún sector de la sociedad. Aquí en los Estados Unidos durante las recientes elecciones, en los niveles más altos de nuestro gobierno, el presidente fue acusado de dividir la nación y crear lo que se ha llamado la guerra de clases. Uno puede debatir el papel que el presidente Obama ha jugado en la división comparándolo con otros oficiales del gobierno y los partidos políticos, pero no hay ninguna duda de que nuestra nación está dividida.

Estoy seguro de que para nadie será una sorpresa el saber que Dios quiere que nosotros los cristianos, seamos diferentes al mundo que nos rodea. Se espera que cooperemos y nos llevemos bien. En el salmo 133: 1, el rey David escribió: “¡Mirad cuán bueno y cuán delicioso es habitar los hermanos juntos en armonía!”. A pesar de nuestras mejores intenciones, ¿por qué es tan difícil alcanzar la unidad? ¿No debiera ser ésta una de las mayores prioridades en la vida de un cristiano?

La razón principal de tanta división y conflicto en el mundo actual es la presencia de un ser espiritual que está dedicado a provocar la perturbación y la división. Satanás es real y trabaja duro con el fin de crear el caos, la confusión y la división. Cristo dijo que él “ha sido homicida desde el principio” y que no “hay verdad en él”, “es mentiroso y padre de toda mentira” (Juan 8:44).

En medio de una sociedad que experimenta una división innegable, falta de verdad y destrucción de vidas humanas, Dios espera que nosotros, como cristianos, seamos “luminares en el mundo” (Filipenses 2:15), predicando el evangelio—¡literalmente “buenas noticias”—de esperanza! Como Iglesia, debemos advertir al mundo acerca del inminente regreso de Jesucristo, y debemos cuidar de aquellos que Dios va a llamar. Sí, nosotros creemos que Dios va a llamar más personas. Las Escrituras nos muestran que la obra de “llevar más hijos a la gloria” (Hebreos 2:10), va a continuar hasta el momento del regreso y después, durante el milenio.

Hemos visto que han pasado muchas cosas buenas en la Iglesia de Dios, una Asociación Mundial, en los últimos doce meses. Personalmente, no creo ni por un momento que todo esto haya pasado por nuestra gran planeación, sabiduría o capacidad. Le damos a Dios el crédito y la gloria.

Durante la reunión anual de la Junta Ministerial de Directores (JMD) la semana pasada (3-6 de diciembre), escuchamos unos planes para medios de comunicación el año entrante, que son en verdad muy animadores. Clyde Kilough, gerente de Operaciones de Media; Doug Horchak, gerente de Servicios Ministeriales; y León Walker, coordinador internacional, presentaron sus planes operativos a la JMD. También escuchamos un informe por demás alentador de nuestro tesorero, Jason Lovelady, además del presupuesto propuesto para el 2013. Después de tres días de discusiones, la junta aprobó unánimemente el plan estratégico, el plan operativo y nuestro presupuesto. Estos documentos serán enviados a los ministros y los compartiremos con todos en las próximas dos semanas. Yo quiero compartir con ustedes unas pocas cosas de nuestras reuniones recientes.

Todos estos planes son posibles por las generosas donaciones de todos ustedes, además de las oraciones y el deseo de trabajar juntos y respaldar una causa común. Esperamos tener por delante un gran año con muchas iniciativas nuevas. A medida que el mundo se oscurece y se divide más, el pueblo de Dios debe afirmarse aún más como una luminaria, mostrando la unidad característica del verdadero cristianismo.

Ya que Dios es quien hace el llamamiento, ¿qué podemos hacer para ayudar en el trabajo que tenemos por delante? Una cosa que todos podemos hacer es crear un ambiente en cada congregación que sea positivo, animador y dedicado a agradar a Dios. Esto requiere que todos estemos dispuestos a rechazar todos los temas domésticos que pueden molestarnos y que evitemos los desvíos doctrinales que algunas veces nos dividen.

Pablo escribió en Efesios 4:12-13 que el verdadero propósito de la Iglesia y su estructura es “perfeccionar a los santos para la obra del ministerio, para la edificación del cuerpo de Cristo, hasta que todos lleguemos a la unidad de la fe”. El fruto del Espíritu de Dios es “amor, gozo, paz, paciencia, benignidad, bondad, fe, mansedumbre, templanza” (Gálatas 5:22). Si podemos decir que cada congregación está descrita en este versículo, ¿no sería algo grandioso? ¿Seremos piedras de apoyo en el camino de vida de Dios o piedras de tropiezo? ¿Podemos mostrar la unidad que sabemos le agrada a Dios en lugar de la división que vemos a nuestro alrededor en la sociedad del mundo? Por supuesto, ¡Sí podemos! Pero esto exige que nos esforcemos y nos mantengamos cerca de Dios.

No puedo decirles lo estimulante que fue el discutir todos estos planes (lo que les he dicho es apenas un resumen) para el año entrante con la JMD y ver su entusiasmo por llevar a cabo la obra de predicar el evangelio y cuidar de los hermanos.

Gracias a todos ustedes por su ayuda y contribución a esta obra. Y por encima de todo, gracias a Dios por sus bendiciones y las muchas oportunidades que tenemos por delante. Somos pequeños y limitados en nuestros recursos, pero nunca podemos limitar a Dios y lo que es capaz de hacer si todos nosotros queremos trabajar juntos por una causa común.

Sinceramente, su hermano en Cristo
Jim Franks

Jim Franks

 

Descargar una copia de esta carta en Pdf para imprimir

Volver a las Cartas a los Miembros

Obra Hispana de la Iglesia de Dios:
Argentina • Bolivia • Brasil • Chile • Colombia • Costa Rica • Ecuador • El Salvador • Guatemala • Honduras • México • Perú • Uruguay
Iglesia de Dios, una Asociación Mundial
P.O. Box 540697
Dallas, TX 75354-0697
888-9-COGWA-9
Sitio oficial en Inglés: www.cogwa.org
Sitio oficial en Español: www.iddam.org
Licencia Creative Commons
(cc) 2019 IDDAM.org de la Iglesia de Dios, una Asociación Mundial se encuentra bajo Licencia Creative Commons Atribución-NoComercial-SinDerivadas 3.0 Unported.