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Version Animada

El Misterio del Reino

Cuando Jesús “comenzó a predicar y a decir arrepentíos, porque el reino de los cielos se ha acercado” (Mateo 4:17), muchas personas no entendieron su mensaje. La razón es sencilla: Él habló deliberadamente de una forma que quedaran ocultos ciertos aspectos fundamentales de la verdad. Aunque se agolpaban multitudes de personas para escucharlo, la mayoría no entendía lo que Él les estaba diciendo acerca del Reino de Dios.

El Misterio del ReinoEl estilo de enseñanza de Jesús—con autoridad y diferente al de los escribas—llamaba la atención de las personas (Mateo 7:29) y muchos acudieron para ser sanados de sus enfermedades físicas (Mateo 14:35-36). Otros vinieron en busca de milagros o a ver a Jesús enfrentarse verbalmente con las autoridades religiosas o tal vez porque querían comida gratis (Lucas 23:8; Mateo 15:1-20, 29-38; 14:13-21). Pero gran parte de ellos no entendieron cabalmente lo que Él estaba diciendo. Si bien no podían negar los milagros y se sentían intrigados por su forma de predicar, su mensaje era un misterio.

Es bien conocido el uso que Jesús les daba a las parábolas (Marcos 4:2)—historias cortas que ilustraban principios morales o verdades. Actualmente, muchas personas piensan que Él las utilizaba para hacer que su mensaje fuera fácil de entender. Pero hay una verdad que pocos entienden: ¡Él hablaba en parábolas para que las personas no pudieran entender!

¿Le parece algo difícil de creer? Veamos la explicación de Jesús.

Después de que Jesús comparara el Reino con un sembrador, sus discípulos—aquellos que Él estaba entrenando personalmente—le preguntaron en privado qué significaba la parábola del sembrador. Veamos su respuesta: “A vosotros os es dado saber el misterio del reino de Dios; mas a los que están fuera, por parábolas todas las cosas” (Marcos 4:11; énfasis agregado).

Jesús habló deliberadamente en parábolas para esconder su mensaje acerca del Reino. Él les dijo a sus discípulos: “A ustedes se les ha concedido que conozcan los secretos del reino de Dios, pero a los demás se les habla por medio de parábolas para que aunque miren, no vean; aunque oigan, no entiendan” (Lucas 8:10; NVI).

Sólo unos pocos recibieron la oportunidad de entender “el misterio del reino”. Y este misterio continúa en la actualidad. Los “secretos del Reino de Dios” todavía están escondidos.

En lugar de dar una explicación clara del mensaje central de Cristo, el cristianismo ofrece una amplia gama de enseñanzas y evangelios que se oponen y contradicen entre sí. Si bien es cierto que todos reconocen que Jesús dijo, “Arrepentíos, porque el reino de los cielos se ha acercado”, las ideas acerca del reino varían inmensamente. Las más de 38.000 denominaciones del cristianismo en nuestro mundo moderno tienen cada una su propia interpretación de las palabras de Jesús. Para una explicación de este término, por favor lea el recuadro “¿Qué es el evangelio?”.

Dada la multitud de creencias del cristianismo, no debe sorprendernos que algunas de ellas estén en franca contradicción con la Biblia. Por ejemplo, la creencia de que después de morir, las personas buenas van al cielo con Jesús, es una premisa que muchos asumen. Muchos hemos ido a funerales en los cuales el ministro, los amigos y familiares se refieren a la persona muerta como alguien que los está mirando desde el cielo. Pero hay ciertos problemas con esta idea popular. El pueblo de Dios en el Antiguo Testamento no entendía esto de ir al cielo después de que uno muere. Y no fue lo que los discípulos de Jesús predicaron en el primer siglo después de su crucifixión. ¿Cuál es entonces la verdad?

¿Qué fue lo que Jesús quiso decir cuando dijo que “el reino de los cielos se ha acercado”? ¿Vamos a entrar al Reino con Jesús o no? Si esto es lo que pasa, ¿cuándo va a suceder? ¿En dónde? ¿Cómo? Sigamos leyendo para aprender acerca de los misteriosos secretos del Reino. Al fin y al cabo, ¡es nuestra vida la que está en juego!

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